Irritaciones, quemaduras o reacciones alérgicas por el uso de la faja
Algunos pacientes presentan una sensibilidad particular a la fricción ejercida por la faja.
Es importante no exagerar con la compresión de la faja en las primeras semanas. Debes seguir las indicaciones de tu médico en cuanto a la talla de tu faja y los aditamentos de compresión complementarios que te ayudarán a proteger la piel: como foamis, tablas, compresas, paños o blusas de algodón.
Tu médico evaluará si las lesiones en tu piel, ameritan la suspensión del uso de la faja de forma temporal.
No tomes decisiones sin consultar con tu especialista.